Seguro que muchos de vosotros ya os habéis percatado de un inconveniente importantísimo de los organoides . Y es que reproducen con relativamente buena fidelidad estructuras de un tejido o un órgano en concreto, pero ¿qué pasa cuando estamos interesados en la función asociada a varios compartimentos de ese órgano, como la absorción intestinal o el intercambio de gases en la respiración? ¿Y cuando queremos estudiar la interacción distintos órganos de un organismo? La arquitectura funcional de los órganos y la comunicación y la señalización entre estos son fundamentales en multitud de patologías como la diabetes , la obesidad o el cáncer , así como en diversas enfermedades cardiovasculares e inmunitarias. Hasta hace muy poco, los experimentos que tenían como objetivo estudiar estos procesos solo se podían realizar en modelos animales. Y, aunque, a día de hoy, siguen siendo los preferidos, los órganos sobre chips son una alternativa de moda en determinados contextos, puesto q...